MODA Y TENDENCIA

MODA Y TENDENCIA

MODA Y TENDENCIA
LA INNOVACIÓN EMPIEZA EN LOS DETALLES

Sin duda alguna es bien sabido que una de las industrias más grandes del mundo ha sido la industrial textil, particularmente la industria fashion (moda). La cuál según el reporte del fondo monetario internacional en el 2019 representó ganancias brutas por más de 3 billones de dólares lo que representaba cerca del 2% del producto interno bruto mundial.

Tal es la razón que las grandes marcas siempre están busca de innovación, inspiración y de una idea que sea disruptiva y cambie las reglas del juego. Y es que todos quieren un pedazo más grande de este pastel llamado economía.

¿Pero, que hace que una marca innove o se vuelva tendencia?

Antes que nada debe saberse diferenciar entre 3 conceptos que en esta industria podrían parecer sumamente similares, pero su connotación es totalmente diferente.

Moda:
La palabra moda se traslada del francés “mode” y este al ser una lengua romance proviene del latín “modus” que significa (manera, medida). Sí bien, en sus origines la palabra tendría un contexto para denotar la frecuencia de uso de algo, con el paso de los años fue evolucionando en la aplicación del lenguaje, hasta ser la palabra que hoy por hoy conocemos.
De hecho la historia de la moda en el mundo moderno tiene su aparición a inicios del siglo XV en la antigua Europa, cerca del “Renacimiento Europeo”.

En esos años, durante la Edad Media ya era común que los nobles comenzarán a ver la ropa como un accesorio que podría marcar el estatus social en el que se encontraban y diferenciarse del resto. Es en éste punto que las costureras cumplían un papel muy importante en la inspiración para concebir ideas más extravagantes. En la innovación, para encontrar los materiales más raros y finos y poder aplicarlos en las prendas y así lograr satisfacer a su clientela tan exigente.

La historia fue así por un periodo prolongado, hasta el comienzo de la revolución industrial, pues con la llegada de la producción en cadena, los costos de operatividad se redujeron a tal punto que hacía cada vez más factible el comprar un prendas de vestir con mayor frecuencia y de mejor calidad.

Producción en la revolucion industrial

Es en éste punto, que desde entonces ha habido tendencias muy marcadas con el paso de los años, dando cabida a una aceleración exponencial en la creación de nuevos conceptos que buscan siempre “impactar al cliente final”.

 

Innovación:
Acorde a la definición que nos da la Real Academia Española la palabra Innovar tiene una connotación que expresa “La creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado”.
Si bien, es una idea que pudiera estar muy ambigua en torno a cómo pudiera diferenciarse en relación a la inspiración pudiera quedar más claro poniéndolo en un contexto histórico.

Hermes es una marca fundada en 1837 por Thierry Hermes. Éste habría inaugurado una tienda de diseño y producción de arneses para caballo (muy adecuado según la época pues era el principal método de transporte entre la clase adinerada). Si bien los diseños de este empresario tenían una inspiración muy definida en torno a buscar materiales siempre de alta gama con diseños exclusivos. Fue hasta varias décadas después que su nieto Emelie-Maurice descubrió en unos de sus viajes un artefacto sumamente impresionante al cual denominaría “cierre relámpago” y fue así como se hizo de la patente y comenzó a aplicar ésta tecnología a productos de uso común como lo son bolsos y claro, a sus famosos cinturones.


Innovación en la moda


Aquí claramente podemos apreciar como de un producto que, si bien tenía cierto renombre por la calidad de los materiales, pero que cada vez tenía aún mayor número de competidores, fue gracias a la perspicacia e innovación del joven nieto del fundador que pudo encontrar como darle una nueva funcionalidad a una materia prima e introducirla en el mercado de forma exitosa.

 

Tendencia:
Si nos remontamos a los orígenes etimológicos la palabra tendencia está compuesta del verbo en latín tendens, tendentis  que significa “dirigirse a” y del sufijo a encia que significa “cualidad o atribución de un agente”.  Con lo cual podemos referirnos a un ente que se inclina a seguir un patrón consecutivo de conductas que obedecen un orden.

Si tuviéramos que poner todo en un ejemplo concreto quedaría de la siguiente manera:

Under Armour una marca fundada en 1996 por Kevin Plank. Él era jugador de rugby para la universidad de Maryland y como todos en ese entonces, usaban en un estándar de ropa como uniforme para sus prácticas y partidos. Es decir, la moda era usar zapatillas con tachuelas, medias y pantaloncillos con protectores, una camiseta que iba por el interior para que el equipamiento de seguridad no rosara su piel y finalmente el jersey del equipo. Kevin notaba que en cada práctica y partido que tenía, sus camisetas interiores terminaban empapadas producto del sudor por el esfuerzo físico. Mientras que sus pantaloncillos de comprensión permanecían siempre secos. Con lo cual pensó “¿por qué no utilizar una tela similar a los de mis pantaloncillos para fabricar mis propias camisetas?”, con lo que se evitaría la desagradable sensación de pasar por horas con la sensación de humedad en la piel. Fue así como Kevin innovó utilizando la inspiración de un material existente para diseñar, crear e introducir su producto al mercado.

No pasó mucho para que su nuevo producto se volviera un éxito llegando cada vez a más personas e inclinará la atención en dirección a su nueva marca. Es decir, Under Armour se volvió tendencia.

 Tendencias en la moda

Retomando la pregunta inicial ¿qué hace que una marca innove o se vuelva tendencia?
Pues básicamente no existe fórmula exacta. Y de hecho cada vez es aún más difícil obtener la combinación perfecta para ambas. Porque un producto innovador no necesariamente tiene que ser tendencia y viceversa.

Planteemos un ejemplo. Imaginemos que en búsqueda de innovar en un producto sensacionalista me percato que las semillas de las fresas son increíbles para formar tejidos con alto contenido de celulosa lo cual hace su maniobrabilidad excelente para hacer telares y por supuesto camisas de vestir. Éste acontecimiento traía múltiples beneficios en el desprendimiento de humedad, la durabilidad de la prenda, la elasticidad y el confort de la misma. Sin embargo, aunque cumpliera todas las condiciones necesarias para ser un producto innovador, quizás existiera un grupo ambientalista, que estaría en contra del cultivo en exceso de fresa para uso textil, ya que se requerirían grandes extensiones de tierra, agua, fertilizantes y pesticidas. Estos ambientalistas argumentarían que el impacto ecológico y la huella de CO2 sería tan grande que afectaría los ecosistemas circundantes. El impacto mediático que esto tendría desembocaría en que la aceptación del mercado no fuese bueno y el producto nunca pudiera destacar, o al menos no positivamente, por lo que nunca se volvería una tendencia.

innovación en la modernidad



Ésta es la dura realidad en la que nos encontramos en la industria textil. Antes de innovar en el mundo de la moda, se debe contemplar una serie de factores externos como la opinión pública, el impacto ecológico, el sector demográfico, y por su puesto y el menos predecible de todos, la situación y contexto global. 

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